Todo sobre el Pastor Alemán cachorro

Alimentación

La alimentación del pastor Aleman cachorro es la primera fuente de salud para él. No escatime en la calidad ni en la cantidad de la dieta que le dé, pues lo que ahorre podría gastarlo en el futuro en medicación y asistencia veterinaria.

Los tipos de alimentos

Procure alimentar a su cachorro pastor Aleman con un producto específico para el crecimiento, uno tipo “concentrado”, para cachorros, de los denominados de “gama alta” y de “alta digestibilidad y palatabilidad“. Este tipo de alimentos contiene todos los nutrientes necesarios (proteínas, grasas, glúcidos, vitaminas, minerales, etc.), y de forma equilibrada; todo lo que el perro necesita para desarrollarse sin problemas, y sin necesidad de complemento dietético alguno.
Debería dársele hasta completar el desarrollo físico, sobre los 18 meses de edad en el caso del pastor alemán.
Su alimento básico debe ser el pienso extrusionado, y si alguna vez le dá alimentos frescos hágalo siempre mezclándoselos con él; de otra forma, luego no querrá volver a comer el pienso solo.
Nunca estará contraindicado el suministrarle, de vez en cuando, alimentos naturales que, cuando menos, le van a proporcionar una ruptura de la monotonía que supone comer todos los días lo mismo.
Respecto a éstos, no convendrá darle productos grasos, ni dulces, ni huesos que sean astillables como los de pollo o conejo o los de caña de huesos largos.
Tampoco es conveniente la leche, que tiende a que hagan las deposiciones algo líquidas.
Por el contrario son convenientes las frutas y verduras en general (exceptuando las que sean flatulentas, como repollo, coliflor, plátano, etc.). Las verduras siempre han de estar hervidas (el agua de hervir las verduras tiene un alto contenido en minerales, y también puede suministrárseles junto a ellas). Los cereales también son buenos en forma de copos, arroz hervido, pan, etc. Las carnes pueden ser de todo tipo, pero sin huesos finos o astillables, ni tampoco muy grasas, y preferentemente no crudas, sino cocidas. Vísceras siempre muy bien hervidas. Pescados sólo blancos, hervidos y sin espinas. Huevos nunca crudos ni fritos, sí cocidos o en tortilla, deben darse con moderación (no más de dos por semana). De los productos lácteos es preferible solamente darle yogur; ninguno más. Huesos compactos, no astillables, como los de rodilla de vaca o ternera, son muy recomendables para que los roa a partir de que tenga la dentadura definitiva (sobre los 4 ó 5 meses).
No es conveniente darle los restos de nuestra propia comida, con condimentos que no están indicados para su dieta.

Agua

Debe tener SIEMPRE AGUA LIMPIA Y FRESCA A SU LIBRE DISPOSICIÓN.

Comidas 

Es conveniente que el cachorro tome su ración diaria repartida en tres tomas (mañana, mediodía y tarde-noche) hasta por lo menos los cuatro o cinco meses de edad (mejor hasta los seis). Después puede pasarse a dos comidas al día (mañana y noche, aproximadamente cada 12 horas), régimen que sería recomendable mantener durante toda su vida para facilitar sus digestiones y evitar posibles trastornos o accidentes gastrointestinales.

NO CONVIENE DEJAR EL ALIMENTO A SU LIBRE DISPOSICIÓN.

Debe dársele un tiempo de unos 10 ó 15 minutos para comer; transcurrido éste, si no ha terminado, se le debe retirar la comida hasta la siguiente toma.
Si el cachorro deja de comer más de cuatro tomas seguidas, acuda a su veterinario, ya que puede ser síntoma de algún trastorno o enfermedad.
Evite siempre darle golosinas o “aperitivos” entre horas. Acostúmbrele a comer sólo a sus horas y en su plato (muy importante para enseñarle después a no aceptar comida de extraños).
Nunca le dé comida de su mesa, pues lo acostumbrará a pedirla después y a molestarlo mientras come.

 

 

Ración diaria

Los fabricantes de alimentos para perros suelen indicar en el propio envase del producto la cantidad recomendada, según el peso y la edad, para la ingesta diaria en gramos. Como norma general, nunca convendrá sobrepasarla, aunque también habremos de tratar de adecuar la ración a la propia evolución del cachorro. Lo más importante es que crezca con un peso adecuado; NUNCA HAY QUE DEJAR QUE SE PONGA OBESO. El exceso de peso es causa de malformaciones musculoesqueléticas irreversibles.

Salidas y paseos cachorro pastor aleman

Tomar el sol es fundamental en la etapa de crecimiento para el cachorro.. La vitamina D3, necesaria en el proceso metabólico del calcio que vá a formar sus huesos y sus dientes, sólo se forma bajo la acción de los rayos ultravioleta, por eso es imprescindible la exposición al sol, que no quiere decir que haya ser absolutamente directa, sino que se realice en el transcurso de frecuentes paseos al aire libre.

 

Desde que tenga todas las vacunas, los paseos con el cachorro deben ser varios al día (no menos de tres o cuatro)

 

  1. La necesidad ya señalada de que el cachorro tome el sol.
  2. Porque el cachorro entre en contacto con el mundo exterior, conozca un entorno más amplio, obtenga mayores experiencias, se relacione con otros seres humanos y otros perros, y en definitiva adquiera seguridad.
  3. Porque nos servirán para enseñarle a hacer sus necesidades fuera.
  4. Porque potenciarán nuestra relación con él y facilitarán su enseñanza.

 

Conducción del cachorro 

Hay que acostumbrar al perro desde una temprana edad a ser conducido mediante el collar y la correa. Es el mejor medio de control y de correcto manejo del animal, y también una excelente herramienta para la enseñanza y el adiestramiento.

Collar y traílla

Se convierten en el vínculo más directo entre perro y amo, en la “correa de transmisión” de nuestros deseos y el comportamiento del animal. Por eso hay que saber también usar adecuadamente estos instrumentos, y en cada momento utilizar el más apropiado; no es lo mismo transitar con nuestro perro por un concurrido lugar céntrico de una ciudad que pasear por el campo, que presentarlo adecuadamente en una exposición o que estar adiestrándolo; para cada cosa existe el collar y la correa más apropiados.
Aparte de ésto, hay que hacer que siempre collar y correa sean no sólo aceptados, sino apreciados por el perro; que él los “sienta” como ese vínculo con el amo, y no como incómodos artificios.

 

En Casa

El perro en casa, en su ambiente, no ha de tener puesto el collar, que sólo servirá para “cortar” el pelo de su cuello, pero en cualquier salida fuera deberá llevarlo para su control en un preciso momento, aunque sea en la más abierta naturaleza, y ésto además servirá para que lo acepte como “motivo de alegría”, pues lo asociará con el paseo.

 

La correa, al principio, no ha de ser un “lastre” para él, pues terminará por odiarla.

 

Para ello, habrá que esforzarse en esos primeros momentos en seguir el paso del perro, adecuando el nuestro a su ritmo; es muy conveniente que siempre la correa se mantenga con una justa tensión, sin que quede “suelta” ni tampoco demasiado “tirante”, que el cachorro ya empiece a sentir que es la conexión a su amo.

Higiene del cachorro

El perro de pastor alemán no necesita de baños muy frecuentes para mantener su pelaje limpio y bien brillante. Es más cuestión de una buena alimentación y de, eso sí, un cepillado casi diario del pelaje.

 

Los baños con excesiva asiduidad son para ellos incluso perjudiciales, ya que deterioran las grasas naturales que impregnan su pelo, restándole resistencia ante la intemperie y los agentes atmosféricos.

 

Dos o tres lavados al año suelen ser más que suficientes, siempre que se le cepille habitualmente, y aparte de éstos, sólo será preciso bañarle también cuando se ensucie accidentalmente o cuando se bañe en el agua marina, para quitar los residuos salinos.

Uno de los baños anuales conviene siempre hacerlo coincidir con el inicio de la primavera, y utilizar entonces un champú insecticida que prevendrá la aparición de los parásitos que por esas fechas empiezan a desarrollarse. Además convendrá ponerle un collar antiparasitario que le mantendrá libre de tan molestos inquilinos, siempre que no convivan varios perros juntos y tengan la costumbre de morderse los collares unos a otros, puesto que en ese caso podrían llegar a intoxicarse.

 

Pero, insistimos, en la higiene básica del pastor alemán lo realmente fundamental es el frecuante cepillado.

 

Precauciones del cachorro

Con los cachorros de pastor alemán es preciso tener cuidado en las primeras etapas de su vida, por cuanto son animales inquietos y tremendamente curiosos, deseosos de descubrir todo el mundo que les rodea, osados y atrevidos, y a veces imprudentes, lo que les lleva a estar expuestos a múltiples riesgos de accidentes.

Tienen además la tendencia a “probar” cuanto encuentran, a comerse todo cuanto queda a su alcance, lo que evidentemente conlleva el peligro de ingestiones accidentales de objetos y de posibles intoxicaciones.

Por ello, es preciso extremar las precauciones durante la etapa “infantil”, controlando su actividad y estando pendientes de sus posibles “temerarias” acciones.

  • Cuidado con la posible ingestión de objetos diversos que pudieran producirle una oclusión intestinal al tragárselos.
  • Cuidado con las plantas tóxicas (tejos, adelfas, etc.) o los productos tóxicos (pinturas, lejías, detergentes, barnices, fármacos, insecticidas, etc.) que puedan estar a su alcance, y con los que pudiera intoxicarse o envenenarse.
  • Cuidado con objetos punzantes o cortantes a su paso o al alcance de su boca.
  • Cuidado con las diferencias de nivel o alturas por las que el cachorro pueda lanzarse, provocándose lesiones o fracturas.
  • Cuidado con piscinas y estanques, que pueden convertirse en una trampa mortal para él.
  • Cuidado con las posibles picaduras de insectos, orugas, arácnidos, serpientes u otros animales ponzoñosos o venenosos, de los que aún no sabrá precaverse.
  • Cuidado con los saltos o movimientos bruscos que imprudentemente pueda realizar y lesionarse.
  • Cuidado con las “importunidades” que pueda causar a otros perros, gatos, etc. ya adultos, y que pueden ser contestadas con cierta agresividad.
  • Cuidado con cables, cuerdas, alambres, etc. que puedan estar a su alcance y en los que pueda enredarse y producirse lesiones o incluso ahorcarse.
  • Cuidado con los vehículos, maquinaria diversa, etc. que pudieran atropellarle.
  • Cuidado con las posibles vías de fuga que pueda tener en casa, por las que el cachorro pueda escapar y extraviarse después.
  • Cuidado con los desaprensivos que pudieran robarle al cachorro o intentar producirle algún daño.

Etc.,etc.,etc.,etc.,…..

Si ha de dejar sólo a su cachorro durante unas horas, cerciórese de que queda acomodado en un lugar sin ningún tipo de peligro para él, de donde no pueda escapar, donde se encuentre cómodo y tranquilo, con agua a su disposición, donde no pueda molestar a los vecinos, y donde tampoco él pueda verse molestado o sufrir alguna “mala experiencia”, que puede “marcarle” para toda la vida.


Otros Factores cachorro Aleman

Llegada a su nuevo hogar

Cuando llegue a casa con su cachorro recién adquirido, proceda a dejarlo olfatear libremente por todas partes, para que pueda ir reconociendo su nuevo entorno. Que nadie le “atosigue” ni lo “persiga” en esos primeros momentos, y después espere preferiblemente a que sea él quien se acerque a usted. transcurrido un tiempo. Ahí se iniciará su verdadera relación con el cachorro; acarícielo, déle agua y comida, y después jue

gue un rato con él. Habrá ganado toda su confianza, y el cachorro se sentirá cómodo y seguro.
En caso contrario, se habrá sentido hostigado y asediado, se habrá vencido a la fuerza su natural resistencia ante un extraño y la relación no habrá comenzado todo lo bien que debiera.

Puede que la primera noche que pase alejado de sus hermanos de camada gima y llore. Si ha decidido que su sitio será fuera de su dormitorio, no lo lleve allí; acuda a consolarle y tranquilizarle al lugar donde le haya situado, acarícielo, juegue unos minutos con él y vuelva a dejarlo solo cuando esté cansado.

 

Una prenda vieja suya puede hacerle alguna compañía, ya que creerá que usted esta cerca por su olor

 

El nombre

Normalmente el cachorro llegará a Ud. con un nombre con el que el criador lo ha registrado. No obstante, familiarmente Ud. puede llamarlo como le plazca, si ese nombre no le agrada. Elija siempre nombres cortos, mono o bisílabos, y con una fonética sonora. Consonantes como la “X”, la “C” o la “K” al final son “contundentes” al oído, y la “L” o la “R” son más largas de pronunciación pero “persistentes” en el oído.

  • Kaiser (macho)
  • Sheriff (macho)
  • Maya (hembra)
  • Dana (hembra)
  • Luna (hembra)
  • Otto (macho)
  • Alma (hembra)
  • Pacho (macho)
  • Max (macho)

Lista completa de Nombres CLICK AQUI

Ejercicio y reposo

Hasta prácticamente los seis meses, el cachorro es como un bebé, que pasará de una actividad casi “explosiva” a ratos de profundo descanso, difícil de perturbar. Respete esos momentos en los que el animal duerma; ese descanso reparador es también necesario para su correcto crecimiento y equilibrio.
El ejercicio físico del cachorro debe ser absolutamente libre; el que él quiera, como quiera y cuando quiera.

 

No intente NUNCA forzar su ejercico antes del año de edad, ni hacerlo saltar hasta entonces, cuando toda su estructura ósea sea firme.

Alojamiento

Tanto si vá a tener a su perro en un piso o apartamento como si dispone de una vivienda unifamiliar o chalet, es necesario que el perro tenga su propio lugar de descanso.

En el primer caso, destínele un rincón tranquilo dentro de la casa, lo más próximo posible al suyo propio, que es donde naturalmente él tenderá a ir.

En el segundo caso, si quiere que el perro duerma fuera, en el jardín, habrá de proporcionarle un alojamiento propio. Oriente siempre la caseta o alojamiento de su perro de cara al Sur, con la entrada hacia ese lado, y protegido del Norte (a ser posible con una pared aislante). El piso debe estar levantado del terreno, y se debe asegurar de la correcta impermeabilización de suelo, paredes y techo. Es conveniente prever un adecuado sistema para la limpieza y desinfección del habitáculo.

Un alojamiento ideal es el que dispone de un parque o recinto exterior, todo lo grande que se quiera, en el que el perro pueda moverse y tomar el sol, y en el que pueda estar confinado y controlado cuando así lo queramos, con un recinto cubierto y a buen abrigo para dormir y descansar, que no debe nunca ser excesivamente amplio en relación al tamaño del animal, y cuya puerta de entrada deberá preferentemente estar orientada hacia la entrada.de la vivienda, lugar hacia el que instintivamente orientará su cabeza al dormir, por ser el sitio “de donde puede venir algún peligro”.
Hasta que esté completamente vacunado, convendrá siempre que duerma en sitio cerrado y seco, a buen abrigo.

Si su cachorro convive con usted. en un piso o apartamento, ha de saber que los suelos de baldosas de terrazo o tarimas de parquet resultan para él muy inestables y resbaladizos. En consecuencia, el cachorro desarrollará una malformación de sus aplomos, tendiendo a abrir las manos delanteras hacia afuera para ganar estabilidad. El remedio es tratar en lo posible de que disponga de un suelo más firme, por ejemplo de moqueta, y sobre todo en aumentar considerablemente sus paseos por suelo firme de tierra.

Los juguetes

El juego desempeña un papel fundamental en el desarrollo psíquico del cachorro. Mediante el juego aprende a relacionarse con su entorno, con sus congéneres y con nosotros mismos, los humanos. Además de una actividad simplemente lúdica, el juego es toda una escuela para el cachorro, en la que ensaya multitud de actitudes y comportamientos, aprendiendo a distinguir los más apropiados para cada ocasión diferente, al mismo tiempo que le proporciona el ejercicio suficiente para su desarrollo físico.


Determinados juguetes pueden convertirse para nosotros en la más eficaz herramienta para la educación y el adiestramiento de nuestro cachorro, como medio de atraer y mantener su atención, y también como recompensa de su esfuerzo por aprender y de la correcta asimilación y ejecucción de nuestras enseñanzas. Y además ….
¡Jugar con el perro es la mejor forma de establecer un estrecho vínculo afectivo con él!.

Los juguetes que se dejen a su disposición, siempre deberán ser imposibles de tragar por él. Por ejemplo, pelotas de tamaño grande, macizas, de goma dura, que no pueda romper.

Educación del pastor Aleman Cachorro

¿Cómo debe ser educado?

Dicho en sólo tres palabras: “siempre con coherencia”. El perro nunca entenderá que un día se le permita una cosa y al día siguiente se le prohiba, o viceversa.
En cuanto al método a emplear, las claves son, también en tres palabras: “Juego , paciencia y constancia”.


Mediante el juego se obtiene toda su atención; después hay que hacerle “comprender” lo que pretendemos de él (con mucha paciencia); cuando lo logremos, el juego otra vez será su mejor recompensa. Nunca hay que pegarle; el simple cambio de tono de nuestra voz es suficiente “castigo” para él, y sólo lo emplearemos cuando estemos seguros de que ha aprendido bien lo que queremos y no responda a nuestra orden, nunca mientras está aprendiendo. Nuestra constancia en perseverar cada día en muy cortas sesiones de enseñanza, completará el sistema para llegar a conseguir nuestro objetivo.

¿Cómo debe adiestrado?

Para el adiestramiento no hace falta nada más que tener un poco de “psicología canina”, poseer la sensibilidad suficiente como para conseguir entender la manera de “pensar” del perro, y éso se consigue a base de “estar mucho con él”.
Un recurso muy práctico para la enseñanza es descubrir un juguete que le “entusiasme”. No se le dejará nunca a su libre disposición, sino que será nuestra “herramienta” para adiestrarle, utilizándolo sólo para ese momento; será el “señuelo” para captar su atención y su “recompensa” por hacer bien las cosas.

 

Adiestramiento Pastor aleman cachorro

El adiestramiento del perro es siempre recomendable para adecuar su comportamiento a muy diversas circunstancias y para que en todo momento podamos mantener nuestro control sobre él. Un perro adiestrado es un perro “educado”, capaz de “saber estar” y reaccionar convenientemente ante cada situación que se le presente.

Una parte fundamental del adiestramiento es la de la obediencia; es lo básico de la enseñanza del perro. Tal y como nosotros la entendemos, no consiste en una “robotización” del perro (salvo que se trate de una preparación para la competición en el ámbito del trabajo, donde es necesaria una exacta ejecucción de los ejercicios), sino en una auténtica complicidad entre el perro y el amo, un perfecto entendimiento entre ambos. En realidad, aunque la apariencia externa sea la de una sumisión del perro y un dominio del dueño, en el fondo debe ser una plena connivencia entre los dos para enfrentar todo tipo de situaciones. Es así como todo “funcionará” perfectamente y la relación será completa y satisfactoria para las dos partes. Por eso, entendemos que el método de enseñanza nunca debe ser coercitivo, sino basarse en los dos pilares fundamentales que son el juego y la paciencia.

 

por eso también siempre encontraremos recomendable la activa participación del amo en la enseñanza del perro, que sea él mismo el que lo adiestre, sea bajo la supervisión y monitorización de un profesional, o bien individualmente si se encontrara suficientemente capacitado para ello.

Transporte del cachorro

Para el transporte del perro es conveniente disponer siempre de algún elemento apropiado que mantenga al animal controlado y, a la par, que sea confortable para él. En los medios de transporte colectivos (avión, tren, etc.) suele ser obligatorio facturarlos en jaulas normalizadas y homologadas, que deben ser cerradas, y no se admitirán de otro modo. En el coche también es obligatorio que el perro vaya aislado del habitáculo que ocupa el conductor del vehículo, para lo que es factible la jaula, el separador.

Si se viaja con más de un perro por carretera, es muy aconsejable el uso de carros o remolques.
Nunca debe viajar el perro en compartimentos muy pequeños, que le impidan el movimiento, pero tampoco debe viajar demasiado holgado, con un espacio que le permita movimientos muy amplios, pues así podría lesionarse.
Contra el mareo, existen muchos productos en el mercado, y si el perro es joven y ha de realizar un viaje muy largo, puede ser conveniente administrarle un sedante suave si es que suele acusar mucho el estrés de los desplazamientos.

INFORMACION IMPORTANTE

NUNCA ADQUIERA UN CACHORRO DE MENOS DE 45 Ó 50 DÍAS. Antes no habrá dado tiempo a haberlo destetado bien y a haberlo acostumbrado a la dieta sólida, a haberlo vacunado y desparasitado convenientemente, y a que haya completado su etapa de relación imprescindible con su madre y hermanos de camada.
Si es Vd. de los preocupados por el período de “imprinting”, sepa que todo criador responsable lo habrá realizado con esmero, porque esa es su labor y responsabilidad, y de esta forma cuando el cachorro llegue a sus manos no tendrá ningún tipo de problema de adaptación al nuevo propietario. No quiera Vd. asumir ese papel del criador antes de la edad antedicha, pues rompería un período de una muy necesaria relación mixta del cachorro, con sus congéneres hermanos de camada y con la persona que le vió nacer, que estará “impregnando” al cachorro de la conducta humana y de la interrelación perro-hombre.

 

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